
En una ciudad donde la sociedad esta a merced y/o bajo la sombra del martillo de la impunidad, no hay mucha razon para depositar esperanzas en nuestras autoridades policiacas, no hay, o talvez somos demasiado ilusos al no ver un motivo real para convencernos de que los militares a nuestro alrededor son una alternativa con la que deberiamos sentirnos seguros, ni mucho menos confiamos en nuestros tramoyeros "lideres" politicos que constantemente aparecen en los medios hablando de sus estrategias indigeribles, de que ahora si van con mas fuerza y que ya nos van a dar permiso de hacer esto y aquello.
Dandole prioridad a cosas que la gente ya sabemos: albergues para los indigentes, cuidar nuestras instalaciones de gas o que ya les van a dar uniformes a los estudiantes; de seguir esto asi, los uniformes deberan permanecer guardados, simple y sencillamente porque las escuelas continuarian cerrandose como ya se han presentado algunos casos por el temor de que los "comandos armados" se lleven a los alumnos. Solo falta que la siguiente vez que alguien llame la puerta de nuestras casas sea para pedirnos cuota. Fastidiado estoy de que sigamos como si nada pasara, de que sigamos diciendo -al cabo que hay lugares peores-, alimentando una jodida apatia, una comodidad, una flojera que hemos hecho nuestra sin merecerla, que solo nos convierte en parbulos en espera de un Moises libertador, de un Superman, un Batman o un Enmascarado de Plata, de alguien que haga las cosas por nosotros, cuando deberimos ser nosotros los de la accion. No es hacernos justicia por nuestras propias manos, es solo recuperar nuestros espacios, elaborarnos una nueva armonia social.
Es comenzar a mover los cerros con una cuchara.
Necesitamos ayuda! y solo nos tenemos a nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario